jueves, 4 de marzo de 2010

And Then There Was Salsa Frito Lay Dips

video
Buen ejemplo de trabajo de multimedia para promocionar TOSTITOS Restaurant Style Salsa.

martes, 12 de enero de 2010

Caricaturas

La siguiente es una serie de caricaturas de las personas que conformaban el equipo de comunicaciones del Centro Internacional de Agricultura Tropical CIAT durantel el año 2004. Esta serie sirvió de marco para la campaña interna que se desarrollo para promocionar el trabajo del Departamento de Comunicaciones bajo el lema "Creamos Identidad que deja huella".

Alberto Garcia

Dora Marín



Camilo Oliveros



Eduardo Figueroa
Gladys Rodriguez
Isabel Diaz

Jorge Gallego

Juan Carlos Quintana

Julio César Martinez

Lynn Menéndez

Mario Holguin

Nathan Russell

Neydú Arias

Odilia Mayorga

Oscar Idárraga

Rebeca Bolaños

por: Julio César Martínez Magar

lunes, 23 de noviembre de 2009

8 ideas para copiar a China

Si bien China seguirá aprendiendo de Occidente, podría ser tiempo ahora para que países de Occidente como la Argentina, puedan emplear la famosa frase de Deng Xiaoping, y “emancipar su mente”, para aprender un poco más sobre un modelo diferente de articular pensamientos y acciones.
POR ZHANG WEI-WEI (*) Deng Xiaoping

BEIJING (The Herald Tribune). China celebró el 60º aniversario de la República Popular el 30 de septiembre y la fanfarria habrá irritado a aquellos cuyas inclinaciones ideológicas no toleran que un país comunista tenga un tan alto concepto de sí mismo.

Pero vale la pena observar a China, objetivamente, para ver qué le ha permitido pasar en una generación de ser un país asolado por la pobreza a una de las economías más grandes del mundo.

A los críticos les gusta afirmar que, pese a sus éxitos económicos, el país no tiene “grandes ideas” que ofrecer. Sin embargo, para quien esto escribe, son precisamente grandes ideas las que han configurado el dramático ascenso de China. Aquí van 8 de ellas.
1. Buscar la verdad en los hechos. Éste es un antiguo concepto chino, así como el credo del difunto Deng Xiaoping, quien creía que los hechos, más que los dogmas ideológicos (sean del este o el oeste) debieran ser el criterio final para identificar la verdad.

Examinando los hechos, Beijing concluyó que ni el modelo comunista soviético ni el modelo de democracia occidental funcionaban realmente para un país en desarrollo, en términos de lograr la modernización, y que la democratización habitualmente sigue a la modernización en lugar de precederla. De allí que Beijing decidiera en 1978 explorar su propia vía de desarrollo y adoptar un enfoque pragmático de prueba y error para su masivo programa de modernización.
2. La primacía de las formas de vida de los pueblos. Beijing ha adherido a este viejo concepto chino de gobernabilidad destacando como el derecho humano más esencial, la erradicación de la pobreza. Esta idea despejó el camino al enorme éxito de China al sacar a cerca de 400 millones de individuos de la pobreza abyecta en el plazo de una generación, un éxito sin precedentes en la historia humana.

Se puede sostener que China corrigió una omisión histórica en la gama de los derechos humanos postulados por Occidente, que desde la Ilustración se han centrado casi exclusivamente en los civiles y políticos. Esta idea podría tener implicancias perdurables para los pobres del mundo.
3. La importancia del pensamiento holístico. Influida por su tradición filosófica, China ha seguido una estrategia holística para la modernización desde comienzos de los ’80 hasta hoy. Esto le ha permitido a Beijing establecer un patrón claro de prioridades y secuencias en diferentes etapas de transformación, donde a las reformas fáciles suelen seguir reformas más determinantes y difíciles, en contraste con las políticas populistas y de corto plazo que se aplican hoy en gran parte del mundo.
4. El gobierno es una virtud necesaria. En la larga historia de China, todas las épocas prósperas estuvieron asociadas a un Estado esclarecido y fuerte. Al contrario de la visión estadounidense del Estado como un mal necesario, la transformación de China ha sido encabezada por un Estado desarrollista esclarecido. Y al contrario de Mijaíl Gorbachov, que abandonó su viejo Estado y luego encontró a su imperio hecho trizas, Den Xiaoping reorientó al viejo Estado de China desde la utopía de Mao a la promoción de la modernización. Con todas sus fallas, el Estado chino es capaz de generar consenso nacional en la modernización y emprender difíciles objetivos estratégicos, como aplicar reformas en el sector bancario, desarrollar energías renovables y estimular la economía china contra la contracción global.
5. La buena gobernabilidad importa más que la democratización. China rechaza la dicotomía estereotipada de democracia versus autocracia y sostiene que la naturaleza del Estado, incluida su legitimidad, debe definirse por su sustancia; es decir, la buena gobernabilidad, y testeada por lo que pueda realizar.

Más allá de sus deficiencias en cuanto a transparencia e instituciones legales, el Estado chino ha presidido sobre la economía de más rápido crecimiento del mundo, mejorando ampliamente los estándares de vida de su pueblo. Setenta y seis por ciento de los chinos encuestados en 2008 se sentían optimistas respecto de su futuro, superando a los 17 países importantes encuestados por Pew, el centro de investigaciones de Washington.
6. Legitimidad por desempeño. Inspiradas en la tradición confuciana de la meritocracia, Beijing practica, si bien no siempre exitosamente, la legitimidad por el desempeño a través de todo el estrato político. Criterios como el desempeño en la erradicación de la pobreza y, cada vez más, en un medio ambiente más limpio, son factores clave en la promoción de los funcionarios. Los líderes de China son competentes, sofisticados y probados en diferentes niveles de responsabilidad.
7. Aprendizaje y adaptación selectivos. China representa una cultura secular donde se aprecia aprender de los otros. Los chinos han desarrollado una notable capacidad para el aprendizaje y la adaptación selectiva de nuevos desafíos, como se demuestra en la rapidez con que China ha asumido la revolución de las tecnologías de la información y luego ha sobresalido en ellas.
8. La armonía en la diversidad. Beijing ha revivido el antiguo ideal confuciano de una sociedad grande y compleja. Al descartar las políticas de confrontación al estilo occidental, Beijing ha trabajado duro para enfatizar los elementos comunes en los intereses de diferentes grupos con el propósito de diluir las tensiones sociales asociadas con los cambios rápidos y para establecer lo más pronto posible una red de seguridad social para todos.

China todavía se enfrenta a serios desafíos, como la lucha contra la corrupción y la reducción de las brechas regionales. Pero lo probable es que siga evolucionando sobre la base de estas ideas, en lugar de adherir a la democracia liberal occidental, debido a que estas ideas han, en apariencia, funcionado y han combinado de modo razonable el sentido común y la singular cultura política de China, producto de varios milenios, que incluyen alrededor de 20 dinastías, siete de las cuales duraron más que toda la historia de Estados Unidos.

Si bien China seguirá aprendiendo de Occidente para su propio beneficio, podría ser tiempo ahora para que éste, por emplear la famosa frase de Deng, “emancipe su mente” y aprenda un poco más sobre China, incluso de sus grandes ideas, por muy ajenas que le parezcan, para su propio beneficio. Esto no es sólo para evitar mayores incomprensiones por motivos ideológicos de esta nación enormemente importante, una civilización en sí misma, sino también para enriquecer la sabiduría colectiva del mundo al abordar los desafíos que van desde la erradicación de la pobreza al cambio climático y el choque de civilizaciones.
-------------
(*) Académico de la Escuela de Diplomacia y Relaciones Internacionales de Ginebra y de las universidades chinas de Tsinghua y Fudan. Él fue el principal intérprete al inglés de Den Xiaoping y otros líderes chinos a medidos de los ’80.

Retratos de una Latinoamérica Limosnera

A continuación tenemos las palabras del presidente de Costa Rica, Óscar Arias en la Cumbre de las Américas. Trinidad y Tobago, 18 de abril del 2009.
Óscar Arias, Premio Nobel de la Paz 1987 y actual presidente de Costa Rica por segunda ocasión.

ALGO HICIMOS MAL
Abril 18, 2009

Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea del todo justo.
No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.

Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda. y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.

También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir "una Ciudad sobre una Colina", una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.

Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur -en cuestión de 35 ó 40 años- es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.

¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países sólo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10. Foto: Niños combatientes (WORLD REVOLUTION)

Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.

En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.

En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado.Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo -en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día- y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.
Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Morales, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.

Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos.

Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los "ismos" (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo...), los asiáticos encontraron un "ismo" muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo .
Para sólo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: "Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones" . Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que " la verdad es que enriquecerse es glorioso ". Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.
La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso sólo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.
Muchas gracias.

Óscar Arias. Presidente de Costa Rica. 18 de Abril de 2009-
Cumbre de las Américas

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Retratos de los mandos medios

Alfredo Iriarte (1932-2002) fue un historiador y escritor colombiano, autor de muchos ensayos, novelas cortas históricas y de ficción.

Además de sus libros, Iriarte hizo contribuciones valiosas a la exactitud y al buen uso idiomático del idioma en su columna "Rosario de perlas", publicada en el diario colombiano El Tiempo por más de 25 años.

Por su profundo conocimiento del español y el prolífico uso de términos raros dentro de una corrección gramatical particularmente rítmica, hilarante y deliciosa (lo que hace que sus libros sean difíciles de traducir a otros idiomas), él fue reconocido como uno de los mejores exponentes de una casi desvanecida y única herencia bogotana virreinal (habitualmente conocida como "sociedad cachaca"), orgullo de alfabetización erudita y estilo de vida caballeroso, sólamente propio de la anticuada y bien educada sociedad bogotana de la última parte del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.

En su libro Abominaciones y Denuestos hace una descripción de los mandos medios sin alejarse de la realidad.

Retrato de los mandos medios
Si los lobos estimulan y suscitan con fuerza irresistible nuestra capacidad de vomitar contenido y continente de los entresijos; si los lagartos, además de los antedichos trastornos gástricos, nos inspiran a la vez una tierna compasión, junto con un vehemente deseo de no parecernos a ellos, no hay vocablos ni expresiones en el opulento repertorio castellano para describir lo que sentimos ante la presencia y ejercicio de los mandos medios, ya que se trata de personajes que, sin poseer la intrepidez de los lobos históricos, ni la astucia diabólica de los lagartos que gracias a ella llegaron a brontosaurios, no alcanzan las dimensiones de unos ni de otros. Los mandos medios están, obviamente, bien bautizados, por varias razones. Una de ellas, porque son visceralmente mediocres. Otra, como también su nombre lo indica, porque todos proceden de la apestosa clase media; esa clase de donde proceden todos los lobos, arribistas y escaladores desaforados que, a la par con el terror de hacerse proletarios, experimentan el ansia frenética (y lobísima, por su naturaleza misma), de cambiar de clase, siempre hacia arriba, por supuesto; de abdicar de lo que sea preciso con tal de aproximarse-y finalmente llegar (sic)-al sosiego seguro y apacible que deparan las cumbres.

Como consecuencia de todo ello, el mando medio es servil hasta la abyección con los omnipotentes que están encima de él y severo hasta el despotismo con quienes se encuentran bajo su mando. El mando medio tiene dos órganos que no descansan en su actividad infatigable: la lengua con que imparte lustre a los botines de sus amos y a la diestra con que blande el zurriago de flagelar y disciplinar a los subalternos indóciles. Vive convencido de que la práctica de estos dos menesteres, a la cual mas ignominioso, le granjea el valimiento de los optimates y la obsecuencia sin límites de los menesterosos. Pero lo malo para él es que se engaña. Los de arriba lo menosprecian por lambón y los de abajo lo aborrecen por tirano.

Los mandos medios no conocen ni tienen reparos en perpetrar actos que halaguen, satisfagan o sirvan a sus amos, con tal de que, eventualmente, les resulten útiles para el logro de sus fines protervos. Por supuesto, cuando algunos de estos actos, asi sean los crímenes más atroces, cumplen su finalidad de aupar y consolidar a los de más arriba, estos lo desconocen, pero no dejan de agradecerlo en el fondo de sus coranzoncitos.

¿Qué clase de mando medio es Ud? si es justo, ecuánime, equilibrado, honesto y buen hijo entonces establezca la diferencia.



GLOSARIO:
Abominación: Repulsión, aversión, espanto, horror, repugnancia.
Denuesto
: Insulto, injuria, afrenta, ofensa, dicterio, vituperio.
Contenido: Capacidad, cabida, volumen, espacio.
Continente: Recipiente, vasija, caja, saco.
Abyección: Bajeza, envilecimiento.
zurriago: Látigo con que se castiga o zurra, pene.
Ignominia: Deshonor, descrédito de quien ha perdido el respeto de los demás.
Granjear: Conseguir, captar el valor, la voluntad de alguien.
Valimiento: Ayuda, protección.
Protervo: Malvado, perverso.
Aupar: Levantar a una perspona.